Reseña
Exquisitez gastronómica de ensueño en el Rubaiyat

En la Terraza Baby Grill del restaurante Rubaiyat se integra lo rústico en la arquitectura e interiorismo de su inmueble con los utensilios para elaborar su gastronomía: ollas de cobre, horno de barro, parrillas especiales, que se funden con el inmueble moderno y rústico construido con paredes de tabique rojo, y el mobiliario de madera  


Leopoldo Trejo
EL ECONOMISTA

En un ambiente cuasiprimaveral, gastronómico y nocturno, el restaurante Rubaiyat evidenció, a los socios de El Economista Club, lo excelso de su arte gastronómico.  Les mostró la punta del iceberg de su amplia oferta culinaria con tres platillos: tostada de atún, fetuccini negro y fondant de chocolate. La noche gastronómica ocurrió en el número 20 de la avenida presidente Masaryk, en Polanco, bañada por un viento fresco que hacía llevadero el clima cálido a los transeúntes. Adentro, en la Terraza Baby Grill del restaurante Rubaiyat, los socios disfrutaban de un lugar exclusivo, donde se atenuaba el cálido ambiente con la frescura de la tostada de atún, a la parrilla y al carbón de mezquite, y una cerveza artesanal Colimita, estilo lager, servida fría, que ha obtenido premios áureos. Esta bebida es fabricada por la cervecería De Colima, empresa ubicada en Comala, fundada en el 2014, un pueblo del estado de Colima que Juan Rulfo inmortalizó e internacionalizó con su novela Pedro Páramo.

El restaurante Rubaiyat integra lo rústico en la arquitectura e interiorismo de su inmueble con los utensilios para elaborar su gastronomía. Las ollas de cobre, horno de barro, parrillas especiales se funden con el inmueble moderno y rústico construido con paredes de tabique rojo y el mobiliario de madera. Esa expresión artística que incluye el arte culinario hace del Rubaiyat un restaurante con ambiente agradable, exclusivo, ideal para compartir con la familia, reuniones de ejecutivos de corporativos, empresariales, de negocios, así como la celebración de bodas. Está abierto a quien desee festejar su onomástico, con sólo pagar el consumo, pues el espacio no se renta.

La cereza de la cata-maridaje del miércoles 20 de febrero la colocó el sommelier Francisco García de Alba, quien, con sus competencias pedagógicas y carisma, generó una fácil digestión de la gran cantidad de información que puso en la mesa de los socios de El Economista Club. Dirigió así, con maestría, la cata de la cerveza artesanal —bebida sin químicos—, hecha a base de ingredientes naturales, bajo la norma: visual (vista), aroma (nariz) y sabor (papilas gustativas). El segundo tiempo llegó con la degustación de la cerveza Páramo, ámbar, estilo Pale Ale y con mayor contenido de lúpulo. Es la segunda marca fabricada por la cervecera De Colima, cuyo nombre hace honor al personaje Pedro Páramo, de la novela de Juan Rulfo, orfebre de la narrativa literaria realismo mágico. La cerveza artesanal Páramo “pide un platillo”, porque es más fuerte, más pesada, comentó el sommelier.  Como anfitrión, el Rubaiyat obsequió un fetuccini negro artesanal para maridar esta cerveza artesanal, preparado con tinta de calamar, pescado con azafrán, camarón, pulpo y róbalo. ¡Exquisito! El culmen de la noche gastronómica finalizó con un postre excelso: pastel de chocolate amargo y helado de vainilla, que se maridó con la cerveza Ticús, estilo Porter, tropical, una cerveza oscura, con menor amargor, alcohol y tostado. Es la tercera cerveza creada y producida por De Colima. 

En esta cata- maridaje, el restaurante Rubaiyat, al adecuar su arte culinario a las necesidades gastronómicas de cada cliente, mostró su amplia oferta culinaria basada en insumos tradicionales. Demostró a los socios de El Economista Club que la cerveza artesanal mexicana, sea clara, ámbar u obscura, se puede degustar con ensaladas, un platillo fuerte o un postre; también con tacos, con cortes de rib eye braseado, filete, picaña, acompañada con cerveza más amarga, así como los pescados al horno, a la parrilla, comentó la subchef Verónica Hernández.

Terraza Baby Grill es un nuevo concepto del restaurante Rubaiyat. Ofrece tres tipos de paquetes, adecuados a sus necesidades de consumo: premium, normal y básico, en los que incluye barra nacional e internacional. Tiene capacidad para 90 personas.
Al término de la cata-maridaje, a los socios de El Economista Club se les vio contentos, satisfechos y con el deseo de regresar al Rubaiyat, a repetir el placer de la degustación experimentada esa noche, restaurante que ofrece 15% de descuento a socios de El Economista Club ¡Hasta la próxima!

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